Teslem Andala UbbiSumar
Diputada
«El pasado febrero vino aquí, al Congreso de los Diputados, Xavi Martínez Cal, que desde los dieciocho años fue sometido a cinco años de un auténtico infierno. Fue sometido a sesiones quincenales de terapia de conversión -mal llamadas terapia de conversión-, internamientos prolongados en conventos, presiones constantes para la abstinencia sexual, suministro de medicación inhibidora del deseo sexual y a grupos de control y vigilancia emocional. Era solo un niño y estuvo cinco años sometido a esto. Xavi no es un caso aislado. Tenemos casos aquí, en la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares; tenemos casos en el país valencià, y estoy segura de que tenemos miles de casos en España escondidos bajo el paraguas familiar y de supuestas comunidades católicas. Están encubriendo prácticas incriminatorias, que denigran y que atentan contra la dignidad de personas, especialmente de personas que confían en su entorno familiar, en sus más allegados y, sobre todo, en aquel párroco que les atiende desde que son muy pequeños. Hoy tenemos la oportunidad de votar una ley que a, nuestro juicio, necesita enmiendas -las vamos a presentar-, enmiendas que, como ha comentado también la compañera de EH Bildu, ya se propusieron en esa ley mucho más garantista que presentamos en febrero. Cuando esta ley entre a debate parlamentario, vamos a presentar estas enmiendas, compañeros del Partido Socialista, porque nosotras creemos que hace falta formación específica para profesionales de la salud y de la educación; hacen falta protocolos de atención a la salud mental de las personas afectadas; hace falta acceso prioritario a la vivienda pública para estas víctimas; hacen falta campañas de sensibilización desde muy pequeños. Necesitamos protección, no todo lo arregla el Código Penal. Muchas gracias, señorías. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.