29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Gerardo Pisarello PradosSumar

Diputado

«Claro que la corrupción debe ser perseguida venga de donde venga, porque, como dice el juez Joaquim Bosch, es un delito de avaricia que no cometen las personas excluidas que roban para comer, sino gentes codiciosas que buscan enriquecerse o enriquecer a su círculo cercano. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Ahora bien, ¿qué credibilidad puede tener para denunciar la corrupción un José María Aznar o un M. Rajoy, cuyas fotos en el Gobierno con Rato, Zaplana o los de la Gürtel parecen una postal de la prisión de Soto del Real? ¿Qué credibilidad puede tener el propio Santiago Abascal, que carga a sus espaldas con decenas de cadáveres, de purgados de su partido que lo denunciaron por apropiarse indebidamente de los millones y millones de euros que se lleva la Fundación Disenso? La respuesta, señorías, es ninguna, porque, como también diría Bobbio, nuestros neofranquistas tampoco dejan de hablar de corrupción, de insultar y agredir, como si fueran honestos, pero, cuando les ha tocado gobernar en Valencia o en Aragón cometen desmanes sin tapujos y criminalizan a quienes les critican ¿Lo sabe esto Esperanza Aguirre? ¿Lo sabe el propio Feijóo? Claro que lo saben, porque cada vez que abren su álbum de recuerdos les salen las fotos con Alfredo Prada, con Alberto López Viejo, todos condenados, o, peor, con narcotraficantes bronceados, como Marcial Dorado. Por eso, para evitar que se hable de su corrupción, sale Aznar, el que mintió miserablemente sobre la guerra de Irak o los atentados del 11M, a difuminar el bulo del pucherazo electoral sin absolutamente ninguna prueba, que es lo mismo en el fondo que hace Isabel Díaz Ayuso, a quien le deben haber dicho que en casa del ahorcado mejor no hablar de sogas, sino dedicarse a denigrar la lengua vasca, la catalana o la gallega, a ver si de ese modo se olvida el fraude confeso de su novio perpetrado gracias a su vínculo con la Comunidad de Madrid.»

Fragmento 2 de 3 de esta intervención.

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.