Diputada
«Señora vicepresidenta, ética es no permitir que con dinero público se contrate a prostitutas en empresas públicas. (Aplausos). Y le voy a decir una cosa: deje el show. Deje el show porque, con esa falsa dignidad o indignidad que muestra usted, lo que da es risa. Porque es usted más valiente con el pobre micrófono del Congreso que con los corruptos y puteros de los que se rodea, señora vicepresidenta. (Aplausos.-El señor Pérez López: ¡Muy bien!). Señora vicepresidenta, hace tiempo, hace meses que usted tendría que haber dejado de ser vicepresidenta y haber dimitido por dignidad, porque forma usted parte de un Gobierno que está presidido por el jefe de una trama corrupta. ¿Le suenan estas palabras? En estos meses, hemos visto cómo han dimitido y han sido imputados o investigados el número dos de Sánchez, el señor Cerdán; el ex número dos de Sánchez, el señor Ábalos; el número tres de la señora Montero; el número dos de Marlaska, y el número dos del ministro Ángel Víctor Torres. Está usted rodeada de corrupción y de prostitución. ¡Usted ha estado sentada en una mesa con puteros y corruptos tomando decisiones y haciendo deliberaciones! ¡Y usted lo que les dice a los españoles es que la izquierda tiene patente de corso! Les dice usted a los españoles: Oigan, ¡no pasa nada! ¡Nosotros vamos a seguir aquí y hay Gobierno para rato! El otro día, decía el señor Rufián, muy indignado con la mano en el bolsillo y todo: ¡La izquierda no puede robar! Ah, ¿no? ¡Pero si llevan décadas robando! (Risas.-Aplausos). ¡Si la única diferencia es que ahora la amnistían y la indultan, señorías! Con total descaro, les dicen ustedes a los españoles: Sí, sabemos que nuestros socios son corruptos y puteros, pero, vamos a aprovecharnos de ellos hasta el final. Pero tenemos líneas rojas, ¿eh? No se piensen, tenemos líneas rojas: la financiación irregular. Ahora, que haya corruptos, que haya mordidas, que haya amaños, que se gaste el dinero en prostitución, eso no es una línea roja; la nuestra es el P. Sánchez. Señora vicepresidenta, ¿de verdad no le avergüenza estar rodeada de todo esto y seguir en ese Gobierno? Muchas gracias. (Aplausos.-Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien! ¡Bravo!).»