29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Marta Madrenas i MirJunts

Diputada

«Miren, nosotros, Junts per Catalunya, somos un partido muy joven que nació hace solo cinco años. Nacimos en plena represión del Estado español hacia todo lo que oliera a independentismo. Irrumpimos para contribuir a la resolución política del conflicto histórico entre Cataluña y España. Irrumpimos para construir la independencia de mi país, Cataluña. Porque nosotros hace mucho que sabemos que confiar en que el Estado español va a sanearse o a reformarse es una expectativa suicida para mi país. España es irreformable, y no es posible un futuro de progreso y prosperidad para los catalanes, no hay esperanza posible para nuestros hijos, si no nos apartamos de este reino carcomido y construimos nuestro propio destino como una nación que somos, y permanentemente se nos ha negado. Porque estas anomalías sistémicas van rebrotando a menudo como lo hacen las malas hierbas. Como decía, en Cataluña los independentistas ya hemos comprobado que España es irreformable, gobierne quien gobierne. Ahora ya lo ve todo el mundo esto, tanto monta, monta tanto. Ni por un instante piensen que nos vamos a olvidar del 1 de octubre; ni del golpe de Estado contra Cataluña, que significó el 155; ni del papel que desempeñó el Borbón, capitaneando el 'a por ellos' y avalando nuestra persecución política; ni de haber tenido que soportar ver a nuestros compañeros, conciudadanos y amigos en la prisión o en el exilio o espiados o enjuiciados o expoliados con su casa o con su sueldo embargado. No lo piensen ni un instante. ¿Normalidad en Cataluña? Eso sería ciencia ficción. De hecho, es un milagro que Cataluña y los catalanes sigamos existiendo, porque a lo largo de los siglos, de forma cíclica, los poderes españoles nos lo han querido robar todo: nuestra lengua, cultura, instituciones propias, nuestro derecho y tradiciones, nuestros recursos, nuestro modelo educativo. Antes lo hacían con bombas, golpes de Estado y decretos reales; ahora a golpe de BOE, toga y 'policía patriótica'. Y hoy el PP, en su estrategia política de desgaste -que ahora no voy a entrar a calificar-, estrategia política para erosionar al Ejecutivo, blanquea selectivamente estructuras policiales. Ahora pretende el PP presentar a la UCO como una víctima cuando ellos mismos se han servido de ella como un arma política. Es paradójico que ahora el PP exija proteger a la UCO cuando el mismo PP fue protagonista de una de las peores injerencias en su historia con la operación Kitchen, aquella trama parapolicial dentro del Ministerio del Interior bajo el Gobierno de Rajoy, que instrumentalizó los recursos de la UCO, también otros cuerpos policiales y hasta incluso periodistas para obstruir investigaciones judiciales, destruir pruebas y espiar ilegalmente. El PP no está pensando hoy en democracia, en absoluto. El PP está pensando en el poder. Están decididos a preservar el todopoderoso poder del Estado a través de la manipulación, los silencios y el miedo, eso sí, todo bendecido por un jefe de Estado inelegible e inviolable; un jefe de Estado que este mismo lunes ha insultado la inteligencia y el sentimiento de los catalanes cuando, en una nueva muestra de catalonafobia, ha pretendido aleccionarnos en nuestra casa de lo que tiene que simbolizar Monserrat para nosotros. Cuando el foco de todo debería situarse en el respeto institucional, en la separación real de poderes, en el fin de la impunidad y la despolitización de los cuerpos de seguridad, en las fórmulas para asegurar que estén únicamente al servicio de la ciudadanía, sometidos al control democrático y libres de cualquier injerencia, resulta que la preocupación del PP de hoy es una preocupación selectiva y utilitaria: solo les es útil cuando pueden apuntarla hacia el opositor político. Les confieso que soy incapaz de ver ningún indicio de preocupación real por el modelo policial democrático, por el control parlamentario o para preservar los derechos de las personas investigadas, más bien todo lo contrario, especialmente cuando se trata de independentistas, claro. No los vemos nada preocupados, por ejemplo, por la no desclasificación de todos los documentos relacionados con las operaciones ilegales de la 'policía patriótica', que han herido de muerte la democracia, la libertad de prensa y los derechos civiles de miles de catalanes.»

Fragmento 7 de 11 de esta intervención.

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