Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«El cuarto eje del plan que les propongo, señorías, se centra en la recuperación de los bienes robados mediante corrupción, porque, evidentemente, no basta con prevenir, con castigar esa corrupción, también hay que reparar el daño causado, devolver a lo público lo que es de todos y de todas para restaurar la confianza ciudadana, la credibilidad institucional y enviar un mensaje disuasorio, y por eso vamos a aumentar los medios, la plantilla de la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos, encargada, entre otras cosas, como saben ustedes, de localizar y administrar los bienes obtenidos ilícitamente, y vamos a optimizar la coordinación con juzgados, fiscalías, y también con la Fiscalía Europea, y vamos a introducir la figura del decomiso administrativo o preventivo, que permitirá incautar bienes vinculados a las actividades delictivas sin necesidad de condena penal previa, evitando que los responsables oculten o dispongan del dinero robado antes de que llegue la justicia. Sea como fuere, señorías, yo creo que ningún sistema de anticorrupción será completo si no va acompañado también de un cambio cultural profundo. Es por lo que el último eje del plan aborda lo más complejo, lo más difícil, pero yo creo que lo más transformador, y es generar una verdadera cultura de integridad que impregne nuestras Administraciones públicas, que movilice a la ciudadanía y que responsabilice también con ello al sector privado, a las empresas de nuestro país. Para guiar ese esfuerzo, realizaremos estudios demoscópicos anuales sobre la percepción y experiencia directa de la corrupción en España a fin de medir el alcance del problema, así como para evaluar las políticas y su eficacia; lanzaremos campañas de concienciación ciudadana para visibilizar el impacto que tiene la corrupción y promover también el uso de los canales de denuncia y reforzaremos la formación de los empleados y empleadas públicas en integridad y prevención, incorporando contenidos específicos en el acceso a la función pública; empleados y empleadas públicas -repito- que, en una amplísima mayoría, al igual que los representantes públicos, señorías, desempeñan su tarea con rigor y total honestidad. Sabemos que esta clase de procesos de concienciación cívica llevan tiempo, que tardan años en dar sus frutos, pero también sabemos que esos frutos son esenciales para construir una sociedad íntegra.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.