Diputado
«La última vez que el cínico trajo un plan contra la corrupción puso al frente a Ábalos y a Cerdán. Hoy nos trae un plan estatal contra la corrupción que ya existe. Código Penal, que han reducido eliminando el delito de sedición, rebajando los delitos de malversación. Un plan estatal contra la corrupción que existe, porque existe la Guardia Civil, a la que han querido caricaturizar, a la que han desautorizado. Y porque existen los jueces independientes, a los que quieren controlar. Ya existe el plan estatal contra la corrupción. (Aplausos). Para VOX, el único plan añadido que vale es su dimisión, su puesta a disposición judicial y que confiese usted. No hay otro plan de lucha contra la corrupción. Ha llegado a decir aquí 'blindar nuestra corrupción', en un lapsus. Qué peliculón haría Santiago Segura con este guion. Habría que encargarle la realización y la producción de esta tragicomedia a la que el Partido Socialista nos ha condenado. Posaba el señor Sánchez la semana pasada con mujeres socialistas, mientras designaba como nuevo hombre de confianza a alguien denunciado públicamente por acosar a mujeres socialistas, nada más y nada menos que en el Palacio de la Moncloa. (Aplausos). Lo había designado para sustituir a otro al que habían pillado robando. A este último, al ladrón al que aplaudían ustedes hace muy poco, lo había puesto el señor Sánchez para sustituir a otro que también robaba y que al parecer se lo gastaba en chicas de alterne. Y a todos ellos -al acosador de mujeres, al ladrón ahorrador y al ladrón del alterne, a todos- los puso el señor Sánchez para luchar contra la corrupción del Partido Popular y para darnos lecciones de feminismo. Y ahora se atreve a traernos un plan estatal de lucha contra la corrupción. (Aplausos). Este podría ser el resumen, casi cómico, de la ridícula Presidencia del señor Sánchez. Pero este resumen sería demasiado benévolo, porque la verdadera corrupción del señor Sánchez empezó mucho antes. Comenzó alterando sus propias elecciones internas en el Partido Socialista; lo ha leído toda España. El señor que se sentaba allí, ese que robaba y ahorraba, le dijo al otro cómplice de Sánchez: 'Mete dos votos en la urna'. Después de que todos conozcamos eso, se va a subir aquí de nuevo a hablar de democracia. No me extraña que esa cara necesite tanto maquillaje, porque es de cemento. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.