Diputado
«Me van a permitir que la réplica a este 'demócrata ejemplar' me la ahorre, porque yo siento ya una incomodidad casi física cuando le veo subir aquí y empezar a mentir y a comportarse como si fuera un presidente normal y como si los españoles fueran completamente idiotas. ¡Si no le cree nadie! No le creen ni los que [le aplauden como focas] 1. No le cree ni Patxi. (Rumores). ¡Ay, Patxi! lo que habrías hecho de saber a tiempo -¿verdad?- que existían esos mensajes sobre meter votos en las urnas. ¿Eh, Patxi? Porque, si lo hubieras conseguido a tiempo, no tendrías que subir ahora a la tribuna a decir que te parece muy bien que te robaran las elecciones en tu propio partido. ¡Vaya papelón de personaje de Torrente en Ferraz! (Aplausos). Te dijo hace tiempo una mujer muy valiente que harías cosas que nos helarían la sangre, pero lo cierto es que has hecho cosas que dan entre pena y asco (una señora diputada: ¡Madre mía!): lo de defender al que manipuló tus elecciones, pena; lo de estrechar la mano de Bildu, asco. (Aplausos). Y ahora subirás aquí a gritar. Ten cuidado, porque cuando uno eleva la voz a Sánchez le parece que tiene un exceso de testosterona, y al asco y a la pena sumarás la vergüenza. (Rumores). En fin, decía -están muy nerviosos, sigan diciendo lo que les dé la gana, que están al final- que, violando sus propias urnas, llegó al poder la mafia del Peugeot, y los diputados del Partido Socialista que fueron robados en esas elecciones aquí están todos aplaudiendo con brutalidad y vergonzosamente.»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.