Diputado
«Señor Feijóo, ya veo que no ha encontrado al PSOE bueno, yo le informo de que es porque no existe, no hay más que verlo. Y, de momento, los separatistas no le han abierto la subasta, por eso entiendo que usted tenga tentaciones de convertirse en el PSOE azul; me parece legítimo, además, que usted aspire a representar a un socialismo o a una socialdemocracia que no tenga la desfachatez que hemos visto hasta ahora hasta en la forma de robar; me parece legítimo y bien que algunos votantes socialistas decentes tengan algún partido al que votar. Pero hay que decirlo claramente: ustedes pretenden hacer lo mismo que sus socios en Portugal, en Alemania, en Austria y en Polonia, es decir, formar acuerdos, gobiernos con los socialistas, con políticas socialistas e incluso con políticos socialistas. Puede hacerlo, pero tiene el deber de decírselo a los españoles y no puede estafarlos. (Aplausos). Yo, por el contrario, creo que España debe estar sin el socialismo de Sánchez y sin el socialismo azul que nos amenaza. Creo que los españoles merecen recobrar la dignidad en las instituciones, la decencia en la actividad pública, el interés nacional en todos los asuntos públicos, el sentido común en estos debates y la esperanza en el futuro, porque solo entonces podremos mirar atrás y quizá ya se nos haya pasado la indignación y nos podremos incluso reír del presidente más ridículo de la historia de España. Pero, hasta entonces, a trabajar sin descanso para que sepan en toda nuestra tierra qué ha hecho esta mafia del Peugeot, y que lo sepan también fuera, y que no descansemos hasta que la mafia se siente en el banquillo, desde el último chorizo hasta el 'número 1', hasta este presidente indecente, corrupto y traidor. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 7 de 7 de esta intervención.