Diputado
«Señorías, en Sevilla faltaron los primeros ministros relevantes -allí no estaba ni el primer ministro británico ni la presidenta del consejo italiana ni el canciller Merz-, pero los que estaban imagínense lo que vieron: a su secretario de Organización ese mismo día declarando en el Tribunal Supremo y entrando en prisión sin fianza. ¿No habría otra manera posible de hacer esa cumbre? Usted quiso tapar su corrupción con una aventura internacional y terminó arrastrando más que nunca la imagen internacional de España en todo el mundo. (Aplausos). El mismo día entrando en la cárcel el secretario de Organización y usted hablando de cooperación. ¡Hombre! (Aplausos). Titulares. Nuevo golpe para un presidente plagado de escándalos, Político. La situación es difícilmente sostenible, Le Monde. Sánchez ve conspiraciones por todas partes, The Times. Quiso utilizar la cumbre para cambiar el tema de conversación, Financial Times. Lo que no se puede negar es que a usted le van conociendo bien. Al final de todo, ¿qué ha quedado? Usted como alguien del que no pueden fiarse, su Gobierno como el Gobierno más débil de la OTAN y la imagen de España por los suelos. Y un mensaje clarísimo: a quien quiere amenazar nuestra seguridad le ha dicho que somos el eslabón más débil de la OTAN, su frontera sur. (Rumores). Ríanse de la frontera sur y de la OTAN, señorías. Ya hace tiempo que usted es el mayor problema de España y ahora se ha convertido en una preocupación para toda Europa, porque una nación sin credibilidad no es una nación segura, y usted ha dañado gravemente la credibilidad de España con nuestros socios, y todo por una única razón, para ganar tiempo, para intentar salvarse a sí mismo, para que los señores de SUMAR se callen y permanezcan en el Gobierno exclusivamente. Tener un presidente que siempre se pone él por encima de su país tiene estas consecuencias. (Aplausos).»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.