Diputado
«Muchas gracias. Si el señor Sánchez fuese un presidente decente, podríamos y deberíamos hablar de la cumbre de la OTAN, del Consejo Europeo y de la conferencia de la ONU, pero, como ya hemos visto esta mañana, el señor Sánchez no tiene esto en la cabeza, porque solo le preocupa escapar de la cárcel, ya que hasta ahora no ha podido escapar de sus escándalos de corrupción. Si el señor Sánchez fuera un presidente decente, podríamos y deberíamos hablar del fracaso de la conferencia de la ONU sobre financiación para el desarrollo, un fracaso, entre otras cosas, porque Estados Unidos, que es el país que hasta la fecha más dinero había puesto para estos proyectos, no envió ni siquiera a un representante y porque mientras hablaban en Sevilla ustedes, conocimos que las subvenciones al desarrollo que concede España también las cobraba la ONG del señor Ábalos. (Aplausos). Un fracaso por la corrupción que rodea a todas sus imposiciones ideológicas, las agendas de género del fanatismo climático, absolutamente todas, y porque siguen empeñados en aplicar agendas globalistas que, como Estados Unidos ya no las paga, pretenden que ahora las paguen los europeos, y en especial los españoles, que, en proporción, son los más saqueados por unos impuestos abusivos. Un fracaso porque pretenden que los españoles paguemos la invasión migratoria que trae a los españoles inseguridad, violaciones, escasez de vivienda y deterioro de los servicios sociales. Y un fracaso que nos va a costar centenares de millones de euros solo para que Sánchez se presente como un líder político internacional, prometiendo que condonará la deuda de otros países mientras la deuda que pagan los españoles no deja de crecer. ¡Qué asco da su traición! (Aplausos). Luego llega donde nuestros aliados de la OTAN y no tenemos dinero porque se dedica a condonar deudas a diestro y siniestro.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.