Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«Vivimos momentos turbulentos, presidente. Yo creo que esto lo ve todo el mundo, tanto en Europa como, evidentemente, en nuestro país. Tiempos en los que los pilares democráticos, sociales y me atrevo a decir que también humanistas están siendo puestos a prueba por una ofensiva reaccionaria global, una ofensiva que además no se oculta y que, hay que decirlo, va con todo. Lo que está en juego aquí, en Europa, no es una alternancia política electoral, por decirlo así, sino el modelo de sociedad que queremos. O avanzamos hacia más democracia, más igualdad y más políticas para frenar el cambio climático, o retrocedemos hacia regímenes autoritarios, clasistas, racistas y excluyentes. Esto es lo que está encima de la mesa. Señor presidente, yo creo que es evidente que no basta con resistir; no ante esta ola, esta ola no la aguantamos resistiendo, para nada. No es suficiente con gobernar simplemente para que no gobiernen estos, necesitamos recuperar el entusiasmo, el horizonte, las ganas, el orgullo y también la credibilidad; lo necesitamos. ¿Qué Europa queremos? Porque de esto va también esta comparecencia. ¿Una fortaleza que expulsa migrantes y que abandona a los menores o una Europa, casa común, con derechos? ¿Una Europa que ignora el genocidio en Gaza o una Europa que responde por y para la paz? La política no es una cuestión técnica de gestión, es una forma de vida compartida que gestiona conflictos y hoy el conflicto es ese veneno que vuelve a tensar todo el continente entre dos modelos de civilización: o bien democracia social, frágil y erosionada, o bien autoritarismo identitario, que avanza y además con paso firme. Este es el contexto en el que se inscribe la política española. No somos una excepción ni tampoco estamos aislados. Lo que ocurre en Francia, en Italia, en Hungría, en Argentina, lo que ocurre en Afganistán, lo que sucede en el Congo, en Estados Unidos o, por supuesto, en Palestina, obviamente nos interpela.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.