Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«El crecimiento de la extrema derecha no es un fenómeno meteorológico, presidente; no lo es. Es una respuesta ideológica perfectamente articulada al malestar que han generado décadas de neoliberalismo, a la disolución de vínculos sociales y a la incapacidad -reconozcámoslo- de nuestras democracias para ofrecer horizontes. De la equidistancia, la política gris y la falta de avances solo se beneficia la extrema derecha. Cuando los demócratas temen parecer radicales, los radicales se disfrazan de demócratas y así acaban conquistando el Estado. Y pongamos también que hablo de vivienda, presidente. No cometamos el mismo error. No lo hagamos, porque esta ola viene fuerte. No cometamos el mismo error. ¿Queremos una Europa que financia armas y concertinas mientras recorta en cultura y sanidad pública? ¿Queremos una Unión que subordina la vida al déficit y a las calificaciones de agencias privadas o queremos una Europa que proteja a sus pueblos frente al mercado y frente al fanatismo? Este es el dilema. No es una cuestión solo de izquierda o derecha; ahora, hoy, el dilema es entre civilización o barbarie, entre democracia o necropolítica, entre solidaridad o selección de vidas descartables. Este es el dilema, presidente. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.