Ángel Ibáñez HernandoPP
Diputado
«Claro, estábamos en un punto para avanzar en las ventajas normativas pactadas, en la mejora del marco regulatorio, de los procedimientos y de lo que es más importante, la protección de las víctimas. Pero ¿qué es lo que pasó? ¿Por qué la norma se metió en un congelador y no avanzó? Por un motivo muy sencillo: porque para el Gobierno y sus cómplices parlamentarios las leyes que prosperan lo hacen gracias al ejercicio de la política sucia. Hacen que el trámite parlamentario sea un mero instrumento de trueque en el que hacer valer pactos ocultos, en el que incluir chantajes partidistas que cada socio exige y en el que finalmente se acaban colando por la puerta de atrás temas que poco o nada tienen que ver con la norma que es objeto de aprobación. Y este, señorías, el que vemos hoy, es un ejemplo palmario de la degradación a la que Sánchez y sus cómplices parlamentarios están sometiendo a esta Cámara. Yo me asombro mucho, porque Podemos se enfada por la política internacional pero apoya al Gobierno; SUMAR se enfada por la corrupción pero sigue siendo cómplice y partícipe de este Gobierno (aplausos), y el PSOE se enfada por un caso de hace diez años pero, por otro lado, no se enfada con el uso y abuso continuado de la prostitución, con el saqueo de fondos públicos y con la existencia de la reina de las cloacas que se dedicaba a extorsionar en nombre del Partido Socialista. Con eso no se enfadan. ¡Qué cosas pasan! (Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.