Carmen Navarro LacobaPP
Diputada
«El intento de la izquierda de equiparar la labor del diputado a cualquier régimen laboral corriente supone una degradación de las exigencias y responsabilidades que los españoles esperan de sus representantes, de nosotros, los diputados. Y, por si no les hubiese bastado con derogar las funciones del diputado, han considerado muy urgente que la Mesa, el órgano de máxima autoridad de esta Cámara, también pueda celebrarse en la distancia. Sí, señorías, vamos a ver en unos pocos meses cómo algunos de los miembros de la Mesa, y no quiero decir quién, dejarán de reunirse en el salón de ministros y pasarán a hacerlo en el salón de su casa. Señorías, nadie les obliga a estar aquí. Si no les gusta venir a la sede de la soberanía nacional, renuncien al acta, dimitan, pero el Congreso no se cierra. (Aplausos). Señorías, mucho más grave aún es el segundo aspecto de esta reforma: introducir un régimen sancionador para periodistas. No les ha bastado con controlar la televisión pública ni con amedrentar a los medios con la publicidad institucional, ahora quieren purgar a la prensa parlamentaria. Como no pueden controlar lo que se dice aquí, entonces quieren callar a quienes lo dicen aquí y, además, lo hacen con conceptos jurídicos indeterminados. Advierten los letrados en su informe técnico de que la redacción, excesivamente abierta en la tipificación de las infracciones, infringe el principio de legalidad y deja a los periodistas en un halo de inseguridad jurídica al arbitrio de la Mesa, que se acaba de convertir en juez y parte de los trabajos de la prensa. Hoy dan ustedes un paso extremadamente delicado, con el aval de una mayoría circunstancial y sometida a un pacto corrupto. Mañana -tengan la seguridad- la mayoría la ostentarán otros, y créanme que nosotros no somos como ustedes.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.