Joaquín Martínez SalmerónPSOE
Diputado
«Pero entremos en la parte que más ruido parece que ha generado, que es la reforma del artículo 98. Y digo ruido con toda la intención, porque muchos de los que la critican han preferido gritar antes que leer. Lo primero que quiero dejar claro es que esta reforma no limita el derecho a informar; lo protege. Establece criterios objetivos y públicos para otorgar acreditaciones a periodistas y prevé un régimen sancionador muy tasado para casos de comportamientos que perturben el trabajo parlamentario. Y conviene recordar que no es una iniciativa del Gobierno, sino una petición formal de las asociaciones de periodistas parlamentarios, que llevan años reclamando un marco que garantice seguridad, profesionalidad y convivencia. (Aplausos). Como escribía su presidenta, Anabel Díez, rechazar esta reforma alegando que busca expulsar a quien hace preguntas incómodas es tan erróneo como ofensivo, porque los periodistas parlamentarios incomodan a los políticos todos los días, pero sin recurrir al acoso, la grosería o la mala educación. Y es que de eso se trata: de proteger el periodismo serio, crítico, incómodo, pero profesional. Además, el procedimiento sancionador que se incorpora cumple estrictamente con todas las garantías del ordenamiento jurídico y sigue las recomendaciones de los letrados de la Cámara.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.