José María Figaredo Álvarez-SalaVox
Diputado
«La cruda realidad es que en España existe un operador eléctrico que se llama Red Eléctrica Española, que es público y que lo controla el Ministerio para la Transición Ecológica, y ese operador es quien dice si una tecnología tiene que entrar o no, si una tecnología es necesaria o no. Esa es la realidad. Y si Red Eléctrica Española no ordenó entrar el día del apagón a determinadas energías, cuando se produjo la subasta eléctrica días atrás, fue por dejación de funciones, y lo hizo con intencionalidad clara, porque ustedes lo que querían era conseguir la mayor proporción de energías renovables en un día. ¿Para qué? Para venderse en Europa, para venderse como los adalides de la energía renovable, los únicos ideólogos en España que somos capaces de llevar hasta un 80 % de energía renovable. ¿Y qué sucedió? Que hubo un apagón en España. La propia Red Eléctrica publicó en febrero de este año sus cuentas anuales, en las que habla de riesgos. Hay un apartado en las cuentas anuales, en la memoria, que dice: riesgos para el sistema. Riesgos de desconexión de generación por elevada penetración de renovables, sin capacidad técnica necesaria para el adecuado comportamiento ante perturbaciones. Esto lo dice Red Eléctrica Española en sus cuentas anuales en febrero del año 2025. Dice que hay riesgo de incidentes en la operación que pueden afectar al suministro. Febrero de 2025. En abril, sin embargo, en un tuit, en respuesta a los mensajes que VOX estaba lanzando, Red Eléctrica Española se atreve a decir que no hay riesgo de apagón. Se atreve a decirlo en un tuit. ¿Y qué pasó el 28 de abril? Que hubo un apagón. Se produjo lo que las cuentas anuales preveían: un apagón. ¿Por qué? Porque el sistema no fue capaz de garantizar el suministro. Sin embargo, viene el Gobierno y en el Consejo de Ministros del 8 de julio -esto es importante que todos los españoles lo entiendan- autoriza la compra de unos compensadores síncronos, que son unas máquinas de grandísimo tamaño que básicamente lo que hacen es coger la inercia del sistema para que, si se produce un apagón, esa inercia se mantenga con el peso de estas máquinas de forma artificial, a pesar de que no haya generación detrás de ellas. El Gobierno está reconociendo cuál es el problema. Había un problema de falta de energía síncrona -la energía síncrona son las nucleares y el gas- y ellos lo están reconociendo. Si esto fuese un juicio, ustedes saldrían automáticamente considerados culpables de esto. Es un acto propio de reconocimiento de la culpabilidad absolutamente evidente. Sin embargo, se descuelgan hoy aquí con un real decreto que ni es necesario ni sirve absolutamente para nada.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.