María de la Cabeza Ruiz SolásVox
Diputada
«¿Y saben por qué sucede todo esto? Porque ustedes no gobiernan para solucionar los problemas reales de los ciudadanos, ustedes gobiernan para imponer su ideología. Sucede porque ustedes no están pensando en lo que las mujeres quieren o necesitan, en lo que las familias quieren o necesitan, en lo que las empresas quieren o necesitan, ustedes solo están pensando en anteponer su ideología al sentido común y, lo que es peor, a la libertad individual, sin tener en cuenta las consecuencias. (Aplausos). Por eso son incapaces de dar soluciones acertadas; por eso son incapaces de solucionar el problema que tienen las mujeres que quieren tener hijos y cuidarlos tanto como necesiten, pero que no quieren que su vida laboral se acabe por el hecho de ser madres o que la situación económica de ellas mismas y de sus familias se vea perjudicada por el hecho de ser madres. Señorías, lo que ustedes llaman corresponsabilidad de género, impuesta por decreto, no soluciona el verdadero problema de las mujeres que quieren ser madres y desarrollar una carrera profesional. Su verdadero problema, que es la brecha maternal, no se soluciona con la obligatoriedad de una baja compartida con el padre, sin tener en cuenta las prioridades de cada familia ni su derecho a organizarse y a repartirse las responsabilidades como consideren oportuno (aplausos), ni tampoco se soluciona con más semanas de baja de las que ni siquiera se puede disponer libremente. El problema de la brecha maternal -que VOX siempre ha denunciado y que hay que corregir si de verdad queremos avanzar- se soluciona resolviendo los problemas reales que sufren las mujeres por el hecho de ser madres, como son tener que abandonar temporalmente su carrera o retrasar su desarrollo profesional; tener que enfrentarse al dilema de si reducir o no su jornada laboral para cuidar de sus familias, obteniendo por ello menos ingresos y pensiones más bajas, por tanto, o que por el hecho de estar en edad fértil sean menos atractivas para los empresarios, que han sido condenados por el Estado a tener que asumir todas las cargas de las bajas por maternidad ellos solos. Pero como este neofeminismo suyo subestima a las mujeres de forma tan insultante, como no cree en las mujeres ni respeta nuestras decisiones u opiniones si no están alineadas con las suyas, en lugar de preguntarnos, de escucharnos, de respetar nuestras preferencias, prefieren decidir por nosotras, y lo que han decidido es que lo que importa no es la igualdad bien entendida, la de la dignidad y los derechos compartidos, sino la igualdad que anula y pervierte, que es la igualdad de género, esa que convierte a hombres y mujeres en seres intercambiables, despojados de su identidad masculina y femenina para poder utilizarlos a su antojo según convenga. Pero si se hubieran molestado en preguntarnos a las madres, a las mujeres, sabrían que no necesitamos que los padres nos sustituyan en nuestra tarea de ser madres, sabrían que lo que las mujeres necesitamos es que nos ayuden a ser madres -si es eso lo que deseamos- sin tener que renunciar a una vida profesional ni a los beneficios económicos que merecemos. Lo que necesitamos es que nuestra dedicación voluntaria al cuidado de nuestros hijos y de nuestras familias no sea penalizada sino premiada, sea con medidas fiscales de gran calado, con apoyo para la vuelta al trabajo o con las medidas que sean necesarias, y, por supuesto, lo que necesitamos es que se apoye a las empresas que nos contratan, que es justo lo contrario de lo que hacen ustedes con este real decreto, porque para ayudar a las mujeres y a las familias no se puede lastrar de semejante forma a las empresas, especialmente a las pymes, que representan más del 99 % de las empresas españolas y que son las que generan empleo en este país. Porque ustedes insisten en lastrar a las empresas, cuando lo que deberían hacer es premiarlas por fomentar la natalidad. Ya eliminaron la bonificación del cien por cien de la cuota empresarial para la contratación de un interino que sustituyera al trabajador de baja por nacimiento generando un grave perjuicio a empresarios y autónomos -muchos de los cuales, por cierto, son mujeres-, y ahora pretenden imponer nuevos costes sin planificación ni compensación empeorando aún más la situación y sin tener en cuenta que para una pyme con pocos trabajadores perder a uno de ellos por una baja de paternidad durante varios meses puede ser una catástrofe absolutamente inasumible, por no hablar de que financiar con cargo a una Seguridad Social con un déficit estructural crónico y prácticamente en quiebra técnica esta ampliación de permisos, que, según datos del Gobierno, puede suponer un sobrecoste de 1500 millones de euros anuales, es un auténtico despropósito.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.