Guillermo Mariscal AnayaPP
Diputado
«Señorías, ¿es un objetivo de desarrollo el acceso al suministro eléctrico, que se pueda encender la luz? Lo es, ¿no? Pues no parece que sea así para este Gobierno, que no contento con las penurias a las que nos llevó con el gran apagón, ahondan en ellas con el cierre nuclear, que supondrá un incremento de emisiones, un incremento de precio y una mayor dependencia exterior. Han convertido un sistema eléctrico que era robusto en el más frágil de toda Europa. (Aplausos). ¿Y el caos ferroviario? Lo ocurrido este verano, y sabiendo por boca del ministro que todo irá a peor los próximos tres años -un pedazo de gestor-, puede provocar que los usuarios descarten el uso del tren, que es un medio sostenible y menos contaminante. Menuda agenda. Han sido -escuche bien- 336 345 hectáreas calcinadas. Abandono de tierras de cultivo, deforestación... ¿Qué hace el Gobierno ante esta catástrofe? Señalar como culpable al cambio climático. Nosotros denunciamos que ustedes hayan convertido la lucha contra el cambio climático en una herramienta para eludir responsabilidades y en un arma ideológica para atacar a la oposición. (Aplausos). La respuesta de un Gobierno responsable -responsable- sería favorecer la adaptación a la lucha contra el cambio climático y ofrecer viabilidad económica al entorno rural, no prohibir cualquier tipo de actividad, como llevan haciendo siete años. Porque sin acción humana -escuchen bien- en esos lugares no hay quien luche contra el fuego, ni antes ni durante ni después de que aparezca. Los bosques no votan, ¿verdad?, no votan, pero sí se queman cuando se abandona a quienes lo cuidan. La prosperidad económica y la viabilidad del medio rural son, de hecho, los factores más efectivos para lograr la preservación medioambiental y el bienestar social. Solo las naciones con mayor libertad económica disponen de los recursos, la tecnología y los incentivos para invertir en soluciones ambientales sostenibles. Ustedes, en cambio, prefieren el decrecimiento, la pobreza planificada, el control, la ingeniería social, y así vemos que los mismos que nos llevaron al gran apagón nos han llevado también a una tasa de riesgo de pobreza -escuche bien- del 25,8 %. ¡Una cuarta parte de todos los españoles en riesgo de pobreza! Pues ya le anuncio que este grupo parlamentario combatirá la pobreza creando riqueza, que es la vía más fácil para conseguirlo.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.