Marta Trenzano RubioPSOE
Diputada
«No contentos con ello, el señor Abascal ha exigido recientemente confiscar y hundir el barco Open Arms, calificado por él mismo como un barco de negreros, en referencia a una ONG que salva vidas -repito-, que salva vidas en el Mediterráneo. (Aplausos). Y, por si no fuera suficiente, ha reiterado que meter a Pedro Sánchez en la cárcel es lo único más urgente que hundir los barcos de la invasión islamista. Detrás de estas bravatas se ocultan los deseos políticos reales de la ultraderecha: un proyecto totalitario que anhela revertir los avances democráticos hacia un modelo autoritario inspirado en el franquismo. Su discurso no busca debatir, sino imponer una hegemonía de control absoluto donde las instituciones se dobleguen a su voluntad, el pluralismo sea suprimido y las libertades individuales se subordinen a una visión excluyente del pasado. Su lenguaje no solo hiere sensibilidades, erosiona los cimientos de nuestra democracia, fomentando el divisionismo y el odio que tanto daño han causado en nuestra historia reciente. Esta es la estrategia del populismo autoritario, teorizada por autores como Mudde o Müller, que busca deslegitimar las instituciones para imponer una agenda regresiva. No es casualidad que VOX, en su moción, mezcle acusaciones infundadas con propuestas económicas que disfrazan un asalto al estado del bienestar. Examinemos brevemente sus demandas fiscales, muchas de las cuales -ironías del destino- ya están parcialmente en vigor o son redundantes con medidas existentes. Por ejemplo, proponen un tipo impositivo del 0 % permanente para los productos básicos de alimentación, pero olvidan que en 2025 el IVA superreducido al 4 % ya se aplica a muchos de estos bienes esenciales y que hemos mantenido reducciones temporales al 0 % en contextos de crisis, como durante la pandemia o la inflación posguerra de Ucrania.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.