Pedro Muñoz AbrinesPP
Diputado
«Gracias, señor presidente. Señorías, mañana se va a producir un hecho inédito en nuestra democracia: el presidente del Gobierno y su esposa se van a someter de manera simultánea a un doble control institucional. El presidente del Gobierno tendrá que someterse al control de esta Cámara y responder por su gestión y por sus casos de corrupción, y Begoña Gómez se va a someter al control judicial para responder sobre los cinco delitos que se le imputan. Y mañana también, señorías, seremos testigos, probablemente, de una estrecha comunión marital en ideas y en principios: Sánchez, probablemente, una vez más, no contestará al Parlamento, y Begoña Gómez, también probablemente, guardará silencio ante las preguntas del juez. En todo caso, de lo que estoy seguro es de que veremos los insultos del Gobierno y del PSOE al juez instructor. Señorías, hace un par de meses alguien se preguntaba: ¿Debe dimitir el presidente Sánchez? Respuesta: Sin ambages, sí; carece de legitimidad para gobernar un presidente cuyos dos colaboradores más estrechos durante una década están siendo investigados por integrar una organización criminal, sin olvidar también que investigan otros delitos a su mujer, su hermano y el fiscal general del Estado. Pues bien, esta reflexión, señorías, no es mía, ni siquiera es de alguien del Partido Popular, aunque lógicamente la compartimos en su totalidad; esto lo dijo alguien que hasta ayer por lo menos era un referente intelectual para la izquierda y para los socialistas. Esta llamada a la dimisión de Pedro Sánchez por su corrupción es de Javier Cercas, publicada en el diario El País el pasado 1 de julio. Y, fíjense, no se llamen a engaño en el Gobierno, en el Grupo Socialista o alguno de sus socios creyendo que la opinión del señor Cercas es simplemente algo anecdótico o algo individual, porque esta es la opinión, señorías, de la inmensa mayoría de los españoles, incluyendo también a los votantes socialistas, y no se olviden tampoco de que dos de cada tres españoles piensan que debería haber ya elecciones. Pero ¿saben, señorías, qué es lo que se pregunta la inmensa mayoría de la gente? Pues cuándo va a dimitir, por ejemplo, un ministro como Óscar Puente, alguien a quien nombraron no para arreglar la red ferroviaria, sino para tapar la red de corrupción del Ministerio de Transportes (aplausos); un ministro que no fue nombrado, como hemos podido escuchar en los audios de Koldo, para arreglar nada, simplemente 'porque Cerdán tiene mano para colocar un par de personas y Óscar sí que le escucha y le hace caso'. Hoy los españoles se preguntan cuándo va a dimitir, por ejemplo, el señor Marlaska, un ministro no solo reprobado en varias ocasiones por su nefasta gestión en Interior, sino también por haber comprado las mascarillas que le pidió Koldo; hoy, señorías, los españoles también se preguntan cuánto tardarán en asumir sus responsabilidades la señora Armengol y el señor Torres por usar el mismo modus operandi como puerta de entrada de la trama corrupta de Ábalos, Koldo y Aldama en Baleares y en Canarias, y hoy los ciudadanos se preguntan mucho más cuándo va a dimitir un fiscal general del Estado procesado y bajo fianza. Miren, la indignidad del señor García Ortiz supone un inadmisible desprestigio para la institución que representa. Sin embargo, el Gobierno dice que no tiene que dimitir porque hay que respetar su inocencia. Pues bien, señorías, ¿y qué pasa con el resto de los 2683 fiscales que, si estuviesen en su misma situación, sí serían suspendidos de empleo y sueldo? (Aplausos). ¿Es esa la solidaridad y la ejemplaridad de un fiscal general con sus subordinados? Desde luego, señorías, ¡qué vergüenza!»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.