Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«És ben cert que l'espectacle és trist. Venim de l'estiu. Jo em pensava que hauríem superat la dinàmica, però soc una mica ingenu. Tornem a la roda del hàmster. Senyor Feijóo... El senyor Feijóono no guanyarà en aquesta línia. Guanyarà el senyor Abascal. Els felicito perquè estan treballant per ells. La història em donarà la raó i no tinc il·lusió perquè me la doni. És així. Això ha passat a molts llocs i ho veurem. Recordin, senyories del PP, el que dic els dic sempre a vostès: Pensin en la senyora Merkel i no pensin tant en Santiago Abascal. Gràcies. Presidenta, señorías. En catalán decimos 'es tarde y tiene que llover', es decir, todos tienen ganas de irse ya a cenar, pero los que venimos de un silencio hemos tenido padres y abuelos que han trabajado sabiendo que este trabajo es uno de los mejores trabajos que se pueden hacer comparados con otros. Y hoy, señorías -también las que no me escuchan-, asistimos a algo muy curioso. Asistimos a la subasta de la corrupción. Hemos visto cómo el Grupo VOX ha hecho una moción sobre corrupción y, a continuación, el Partido Popular también ha tenido que intervenir en su moción de corrupción. Y esta subasta, señorías del PP, ya les digo ahora que la tienen perdida de entrada. Siempre van a perder ante la ultraderecha. Eso es muy antiguo, es muy viejo. Supongo que últimamente, señorías del PP, están nerviosos. Por ejemplo, el diario El Mundo, que no es precisamente un periódico contrario a ustedes, está cuestionando la actuación del señor Feijóo, porque, por ejemplo, el señor Feijóo tuvo tan poco sentido institucional que faltó en la inauguración del año judicial. Y fíjense, señorías del PP, que su estrategia no acaba de arraigar entre su público. Entonces, en paralelo, ustedes tienen que competir con la ultraderecha para ver quién habla más de corrupción. Yo les voy a decir algo, que es obvio: cada vez que el Partido Popular utiliza la corrupción, alimenta los votos para el señor Abascal. Eso es así y lo dicen las encuestas. Ustedes ya sabrán. Yo no estoy aquí... No soy un consultor político para decirles lo que tienen ustedes que hacer, pero, en todo caso, en este camino nos encontramos con un espectáculo bien triste, que podríamos llamar la rueda del hámster. Ustedes no aceptaron, señorías del PP, no tuvieron musculatura parlamentaria para construir un Gobierno y han quedado empotrados en esta obsesión. Ahora utilizan cada día casos reales o supuestos de corrupción para intentar crecer, pero, como ya ha dicho aquí algún ilustre diputado que me ha precedido en la palabra, ustedes, hablando de corrupción, dan un poco de risa. Ustedes han sido calificados como el partido más corrupto de España. Yo era joven y recuerdo que había un señor que se llamaba Naseiro, que era de su partido. De Naseiro hasta la actualidad, podríamos decir que ha llovido, ha llovido bastante. No pueden dar lecciones, efectivamente.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.