Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. Señorías, muy buenos días. Tres son las infraestructuras fundamentales por las que ha venido trabajando para garantizar su futuro y su progreso. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). No han sido fáciles; han sido años de mucho esfuerzo, de mucha planificación, de mucha decisión y -también hay que reconocerlo- de sabotajes y coordinadoras del no. Porque en Navarra siempre que se construye una infraestructura o hay una obra que desarrollar surge una coordinadora del no, y políticamente siempre están detrás los mismos, la izquierda radical vasca. Lo han estado detrás del binomio Pantano de Itoiz-Canal de Navarra, lo han estado también detrás de la autovía a Madrid y, cómo no, detrás del corredor navarro de alta velocidad. Del canal falta por licitar la segunda y última fase, la que llevará agua a la ribera de Navarra, la zona más seca y pobre de nuestra comunidad. No ha sido fácil -no ha sido fácil-, y ahora está en manos del propio Ministerio para la Transición Ecológica que no se dilate más y no haya más retrasos injustificados como los que está habiendo. Por otro lado, la autovía a Madrid es una autovía que lleva el nombre de Navarra, pero que no llega a Navarra. El tramo Soria-Corella no hay forma de que se licite en su conjunto y, cuando se licita algún tramo, su ejecución se dilata en el tiempo. Y del corredor navarro de alta velocidad podríamos decir que Navarra ha sido una de las comunidades que primero apostó por la alta velocidad. Ya en el año 2010 hubo un convenio de colaboración para su construcción entre el Gobierno de Navarra y el Gobierno de España. Le recuerdo también que en 2011 la Unión Europea lo incluyó en la propia red básica de transporte ferroviario. A continuación, retrasos injustificados de un Gobierno y de otro, de un color y de otro, e inversiones insuficientes. Y la última decisión del propio Gobierno de España, con el beneplácito del Gobierno de Navarra, de unir los tramos ya construidos con la línea vieja Casetas-Bilbao puede suponer, además, en ancho ibérico, ancho convencional, dilatar, cuando no impedir, la llegada de la alta velocidad a Navarra.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.