Óscar Puente SantiagoPSOE
Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
«En cuanto a la estación de Tudela, está incluida en el futuro corredor de alta velocidad entre Zaragoza y Castejón. Ya que habla usted de retrasos, quiero recordarle que ha sido este Gobierno el que incluyó este trazado en la Red Transeuropea básica y, por tanto, el compromiso de plazo -antes del 2030- lo ha adquirido este Gobierno. Ese trazado no estaba incluido en la red europea. El Estudio informativo del Corredor Cantábrico Mediterráneo de Alta Velocidad, tramo Zaragoza-Castejón, fue sometido a información pública el 29 de marzo de 2023. En él, se propuso un trazado para tráfico mixto con una nueva doble vía de alta velocidad en ancho estándar, con un trazado independiente del corredor actual. El trazado propuesto en este estudio informativo situaba la estación de alta velocidad de Tudela fuera de la ciudad, aproximadamente a 2,3 kilómetros del centro. Esto implica, como en el caso de todas las estaciones que se sacan de los cascos urbanos, un problema de accesibilidad y un incremento del tiempo de viaje para los viajeros con destino Tudela, puesto que la ubicación de la estación de alta velocidad requeriría el uso de un medio de transporte adicional para acceder a la ciudad. Este razonamiento no significa que no empaticemos con toda la sociedad navarra, pues somos plenamente conscientes de la demanda de la comarca de la Ribera de establecer una estación en la variante de trazado planteada. Puedo comprender sus razones, ya que es evidente que una estación excéntrica en Tudela facilitaría el acceso de potenciales usuarios comarcales que utilicen su vehículo privado para acceder a la estación con objeto de realizar un viaje de larga distancia; puedo entenderlas, pero no tanto compartirlas, pues es igual de evidente que alejarla tanto del núcleo urbano, separándola de la estación de autobuses y de la parada de los trenes regionales, penalizaría a los usuarios que residan en la ciudad de Tudela -también perjudicaría la intermodalidad- y a los que, viviendo en otras poblaciones, utilicen el transporte público para acceder a la estación. Es decir, de nuevo estamos confrontando dos modelos: un modelo de estación que conserva la centralidad, la intermodalidad, que se centra en pensar en los usuarios del transporte público, frente a otro, digamos, excéntrico, en la periferia, que piensa fundamentalmente en los usuarios del vehículo privado. Eso, sin duda, obligaría a emplear al menos diez minutos más en un desplazamiento adicional del todo innecesario con el planteamiento de mantener la estación y su centralidad. Claro, argüir que debe emplazarse la estación fuera de Tudela, junto al hospital comarcal, excede la función estatal, puesto que la movilidad interna en Navarra compete al Gobierno Foral de Navarra, que es quien debe garantizar el acceso a los servicios básicos dentro de su territorio. La alta velocidad no es un medio de transporte para comunicar centros sanitarios de la población de la comarca. Por tanto, es evidente que esa no es una razón para tener en cuenta. El Estado debe garantizar la movilidad entre comunidades autónomas y favorecer el uso del transporte público colectivo y su intermodalidad, no la movilidad interna ni la permeabilidad o accesibilidad a los centros sanitarios dentro de una comunidad, que, sin duda alguna, competen a la institución autonómica. Este es el motivo que nos ha llevado a estudiar una nueva ubicación de la estación de alta velocidad, trasladándola de las afueras al centro. Es una propuesta validada desde el punto de vista geométrico, funcional y de seguridad para los viajeros. Pude exponerla en la respuesta a esa pregunta de noviembre del año pasado en la que le expliqué cuál es la situación del estudio y el compromiso del ministerio para buscar el consenso tanto con el Gobierno Navarro como con el Ayuntamiento de Tudela y para hacerles partícipes del diseño de la alternativa del paso del tren de alta velocidad a lo largo de esta localidad.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.