Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Porque, señorías, la nacionalidad no es un papel, no cabe en un pasaporte ni se reduce a un trámite burocrático que caduca. La nacionalidad es un pulso vivo que se transmite de generación en generación, forjado en la memoria de un pueblo que ha sabido resistir, crear y soñar a lo largo de los siglos. España, señorías, no nació de un texto legal, sino de un encuentro, de la fuerza de sus pueblos y de la obstinación de quienes defendieron su espíritu. Numancia, Covadonga, Compostela, Lepanto, León o las Navas de Tolosa son símbolos; y nuestra nacionalidad no es un título, es una herencia construida con sangre, con arte y con memoria. Los papeles se pierden, se olvidan, se niegan, se traicionan -se traicionan a menudo en esta Cámara-, pero la nacionalidad late en la historia compartida de las luchas que nos hicieron un pueblo, en la capacidad de reconocernos en quienes caminaron antes que nosotros. La nacionalidad no es un documento administrativo, señorías, es una epopeya que aún se escribe, es una herencia, es un legado que nos atraviesa, pero, ante todo, señorías, es un vínculo que nos obliga a hacer cualquier esfuerzo para enfrentarnos a quienes quieren abolirla. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.