Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Finalment, som partidaris de posar el focus sempre, també sobre els corruptors, més que sobre els corruptes. Vostè ha fet èmfasi en això, estem d'acord, però no acabo de veure, malgrat les bones intencions, que aquest text hi pugui arribar. I president, acabo amb dues remarques. El portaveu de Junts ha dit algunes coses sobre les portes giratòries. Té gràcia que els hereus del 3 % a Catalunya parlin de portes giratòries que ells han convertit en una sínia perpetua que va rodant constantment. I la prova d'això és que en aquest moment Junts per Catalunya són un negociat, bàsicament un altaveu de Foment del Treball. Quin trist paper! Quin trist paper, senyories de Junts. I a les senyories de VOX que estan aquí... Señor Santiago, hemos leído atentamente la Proposición de Ley de creación de la Oficina de Prevención de la Corrupción. Celebramos que con esta proposición hoy en este hemiciclo se pueda hablar seriamente de corrupción, porque cada semana la cuestión de la corrupción sale de forma frívola, tacticista y, como dirían las señorías del PP, torticera. Y hoy hablamos -quiero pensarlo así- en serio. De hecho, como ya se ha dicho, la corrupción es algo que afecta a todas las democracias, pero lo que separa unas democracias mejores de otras es la forma de hacer frente a esta corrupción, y aquí no valen el voluntarismo, no valen las buenas intenciones. La calidad democrática se basa en mecanismos de prevención exactos y estrictos. Y también debemos huir de una consideración fatalista que dice que los ciudadanos de esta Península tenemos que ser corruptos por cultura política. Tenemos que salir de ahí. Debemos aspirar a una ejemplaridad democrática que solo se basa, evidentemente, en mecanismos y en evitar el otro extremo, que es el exceso hipermoral cuando hablamos de corrupción. No caigamos en el cinismo de intentar parecer muy morales, cuando de lo que se trata es de ser exactos, eficaces y justos.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.