Fernando De Rosa TornerPP
Diputado
«Gracias, presidenta. Señorías, criminalizar a los inmigrantes es indecente, pero perseguir a los delincuentes, sean extranjeros o no, es una obligación no solamente legal, sino moral. (Aplausos). Por eso, a los delincuentes se les persigue, se les entrega a la justicia, se les juzga y, si son declarados culpables, se les ingresa en prisión para cumplir la condena. Además, si ese delincuente se encuentra en situación irregular en España, ha de procederse a su expulsión inmediata y a activar el control de fronteras para evitar que vuelva a ingresar. Señorías, ¡tolerancia cero contra la delincuencia!, independientemente del lugar de nacimiento del delincuente, porque el que delinque se autoexcluye de la sociedad. En España, señorías, sí existe un problema de seguridad, sobre todo en los delitos más graves y que tienen mayor impacto social y afectan a nuestras ciudades, a nuestros pueblos, a nuestros barrios. Este problema se acrecienta por la ineficacia de este Gobierno, que se dedica en exclusividad a insultar a los jueces en vez de dotarles de medios. Y lo que es indecente es que el ministro -juez- Marlaska se una a esta política de insultos y que se dedique a acosar a la Policía y a la Guardia Civil. (Aplausos). Recordemos a la fontanera Leire, ¿verdad, señor Arribas? Le sonará a usted la presunta delincuente señora Leire, ¿verdad? (Aplausos.-La señora Sánchez Torregrosa: ¡Ahí la llevas!). Por cierto, hay que reconocer ya como profesión de riesgo a las fuerzas y cuerpos de seguridad, una petición que ha sido paralizada por este Gobierno en treinta y nueve ocasiones. Es una vergüenza que el ministro Marlaska promueva la ley Otegi de inseguridad ciudadana para proteger a los delincuentes. Igualmente, es indecente que este ministerio, el ministerio de Marlaska, niegue a los funcionarios y trabajadores de Instituciones Penitenciarias su condición de autoridad, porque son los que garantizan el Estado de derecho en las prisiones. Señorías, estamos ante un ministro, el ministro Marlaska, que está más preocupado por el último informe de la UCO que por defender la justicia. Y está más preocupado por el fiscal general del Estado que por dotar de medios a los fiscales para perseguir el delito.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.