Ada Santana AguileraPSOE
Diputada
«Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Hace veinte años, en pleno debate de la ley del divorcio exprés, un diputado del Grupo Popular se dirigió al entonces ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y le preguntó cómo era posible que fuera más fácil divorciarse de su mujer que despedir a un trabajador. Juan Fernando, sonriente, le contestó: Así es, lo ha pillado. Porque los progresistas entendemos que debe ser más fácil separarse de nuestra pareja que echar a un trabajador. Y es que esta comparación tan inocente está cargada de ideología política. La semana pasada lo vimos claro durante el debate de la reducción de la jornada laboral, cuando las derechas de este país una vez más se posicionaron en contra de mejorar la calidad de vida de la clase trabajadora. (Aplausos). Hoy, SUMAR plantea el debate de proteger a los y las trabajadoras de un despido injusto, de evitar que el despido improcedente sea una carta fácil para empresas que no tienen ningún problema en hacer frente a indemnizaciones que les salen muy baratas gracias al Partido Popular. (Aplausos). Y es que en el año 2012 el Partido Popular entendió que reactivar la economía era echar a millones de trabajadores a la calle, aprobar una reforma laboral caracterizada por la precariedad y el despido, y -cómo no- cargarse la negociación colectiva. El efecto fue inmediato, pero también fue muy duro para millones de españoles y españolas. Fuimos récord en tasas de desempleo, récord en tasas de desempleo juvenil y récord en precariedad laboral. Los salarios se devaluaron, los contratos temporales pasaron a contratos de horas y lo más triste es que la única salida que tenían nuestros jóvenes era coger el pasaporte y abandonar su país. (Aplausos). Claro, que esto la ministra de Trabajo de aquel entonces, Fátima Báñez, lo llamó movilidad exterior, como si de un Erasmus se tratara el que miles de familias tuvieran que ver cómo sus hijos e hijas abandonaban su país, a pesar de haberse esforzado, de haber sacado una carrera universitaria, porque ello no era suficiente para encontrar un empleo en la España del Partido Popular.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.