Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenas tardes. Mis primeras palabras son para calificar de inadmisibles las referencias que ha hecho anteriormente el portavoz de Bildu con relación a la Oficina Anticorrupción de la Comunidad Foral de Navarra. Señorías, son inadmisibles porque no se puede decir que esa oficina está controlada por Bildu. Esto atenta contra la independencia de un órgano que tiene establecido, además, claramente en la ley que lo creaba su independencia orgánica y funcional. Por lo tanto, atentaría contra esa independencia y flaco favor se le hace. Hasta ahí podíamos llegar, señorías, que fuese Bildu quien en Navarra dijese qué es corrupción y qué no es corrupción, porque corrupción y Bildu ya saben... Señorías, la mayor corrupción política, democrática y humana es seguir sin condenar los atentados de ETA, es tener terroristas entre sus dirigentes y también llevar a terroristas en sus listas. (Aplausos). Eso es corrupción. Por otro lado, señorías, es evidente, -se lo decíamos la semana pasada al ministro Puente- que la alta velocidad en Navarra no es unir los tramos ya construidos con la vieja línea Casetas-Bilbao y, además, en ancho convencional, en ancho ibérico. Eso no es alta velocidad. En este momento lo fundamental es que se construyan las estaciones de Pamplona y Tudela y, sobre todo, que se comunique este corredor con Zaragoza. Por otra parte, señorías, es una realidad que son más de 4000 los kilómetros de alta velocidad en nuestro país, y ninguno en la Comunidad Foral de Navarra. Son miles y miles de decenas de millones de inversión y no llega prácticamente al 1 % en la Comunidad Foral de Navarra, cuando, según el convenio económico, Navarra invierte y aporta a las cargas del Estado -y, por lo tanto, también a las inversiones- 1,6 % de su producto interior bruto. No hay reciprocidad por parte del Gobierno de España. Tampoco hay reciprocidad a la hora de reconocer el esfuerzo financiero que ha venido haciendo la Comunidad Foral de Navarra a la hora de poner a disposición de los navarros y del resto de los españoles vías rápidas y seguras. Además, señorías, es llamativo observar el comportamiento que está teniendo el ministerio y sus socios de Gobierno a la hora de abordar la conexión del corredor navarro de alta velocidad con la denominada Y griega vasca. Son años y años de retrasos, de debates y de discusiones, pero no se avanza absolutamente nada. Eso sí, ya hemos conocido sabotajes por parte de la izquierda radical vasca, los socios del PSOE en Navarra y también en Madrid. En esa línea es evidente que esta conexión deberá contar con la participación, el consenso y el acuerdo de los Gobiernos de la Comunidad Autónoma vasca y del Gobierno de Navarra. Pero es que, además, señorías, es llamativo y vergonzoso cómo el Partido Socialista, que entregó el Ayuntamiento de Pamplona a los herederos políticos de ETA en ese mercadeo por mantenerse en el poder a cualquier precio, ahora parece que confía en Bildu para sacar adelante la estación de Pamplona y la eliminación del bloque ferroviario de la comarca de Pamplona. Esto es algo totalmente inaudito cuando sabemos todos que Bildu está en contra de esta infraestructura -lo podemos comprobar en su intervención de esta tarde-, como ha estado en contra de otras. Luego, todos los que se han opuesto, todos los que han formado parte de las coordinadoras del no, incluido Bildu, serán los primeros que se suban al tren cuando se construya. Por otro lado, es también lamentable comprobar cómo el ministerio rompe los consensos con relación a la estación nueva que se tiene que construir en Tudela y que, en el caso de Pamplona, hubiese supuesto también la construcción de miles de viviendas, muchas de ellas, de protección oficial. Como decía, es incomprensible lo que está ocurriendo con la estación de Tudela; es llamativo que, mientras dice el ministerio que es un error sacar la estación del casco urbano de la ciudad, el 28 de julio, ni hace dos meses, firmaba un convenio con el Gobierno catalán y con el Ayuntamiento de Figueres y Vilafant para hacer lo mismo: sacar esas vías. Por lo tanto, no se entiende esa falta de consenso, de acuerdo, de buscar el entendimiento y, sobre todo, de escuchar a los ayuntamientos, a los ciudadanos, a las entidades sociales y económicas de la comunidad, que piden que la estación se construya al este del Hospital Reina Sofía de Tudela.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.