José María Figaredo Álvarez-SalaVox
Diputado
«Muchísimas gracias. Señora ministra, tienen ustedes el Gobierno que más recauda de la historia y también el Gobierno que más se ha endeudado de la historia. En teoría, manejan ustedes más dinero que nadie, sin embargo ¿dónde está ese dinero? Porque ese dinero no está en sanidad, ya que tenemos las listas de espera más largas desde que existen datos. No está en los trenes españoles, que ya vemos que no funcionan. (Protestas). No está tampoco en la prevención de incendios, porque hemos visto recientemente que faltaban efectivos, faltaba previsión, faltaba material. (Rumores). No está tampoco en las infraestructuras hídricas para prevenir las riadas; sin ir más lejos, lo vimos en Valencia, pero es que hoy, si volviese a haber otra riada en Valencia, tampoco estarían construidas las infraestructuras para prevenirla. No está tampoco en las infraestructuras eléctricas, lo vimos con el apagón, y, de nuevo, ustedes no han invertido ni un duro en infraestructuras eléctricas. No está tampoco -nos vamos a un tema más antiguo- en los interinos de la Administración. Usted, que fue ministra de Función Pública, no ha gastado ni un duro en estabilizar a los interinos, que continúan todavía por miles en fraude de ley. Tampoco está en la financiación de la ley ELA que ustedes tanto cacarearon, ahí no está el dinero público. Tampoco está siquiera, y es un tema todavía más antiguo, en los afectados por el volcán de La Palma. Tampoco está en la vivienda, porque ustedes prometieron 180 000 viviendas, si no me equivoco. ¿Dónde están? Ni están ni se las espera. Los jóvenes españoles no pueden acceder hoy a la vivienda a pesar de sus promesas. Por cierto, a jóvenes que no tienen vivienda usted les exprime con sus impuestos para pagar las viviendas de aquellos que acaban de llegar antes de ayer, esa inmigración ilegal a la que ustedes promocionan, patrocinan y les pagan la vida. (Aplausos). Porque ya cuesta más la manutención de esa inmigración ilegal que la de un anciano en las residencias de ancianos españolas o la de un militar español, por ejemplo.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.