Diputado
«Gracias, presidenta. Señor Bolaños, pueden ustedes seguir intentándolo, pero ya le adelanto que será en vano. Pueden seguir convirtiéndose en un Gobierno de agitadores callejeros -hay 23 policías heridos que esperan la disculpa de su Gobierno-, pueden seguir envenenando la convivencia, sembrando el caos y boicoteando a España, pero nada va a tapar el océano de corrupción que rodea su Gobierno. Su fiscal general del Estado pronto se sentará en el banquillo. Su compañero Cerdán, al que ahora parece que no conocen, en la celda. El cerco se cierra cada semana más en torno a la señora Begoña Gómez, y sobre este último caso quisiera centrarme. Mire, la semana pasada la señora Begoña Gómez compareció en sede judicial y reconoció que su asesora en la Moncloa trabajó puntualmente en sus negocios privados. Reconoció que se desvió de sus supuestas funciones solo a ratos. Reconoció que se malversó dinero público algunas veces. Usted nombró a esa asesora. Usted convivió con ambas en el recinto de la Moncloa. Dígame, ¿se delinque a ratos en el Palacio de la Moncloa, como ha reconocido la señora Begoña Gómez? ¿Se delinque a ratos? (Aplausos).»