Isabel Rodríguez GarcíaPSOE
Ministra de Vivienda y Agenda Urbana
«También, señorías, tengo que reivindicar que la migración es una parte muy importante de un sector que yo valoro mucho y que es muy necesario para solucionar el problema de la vivienda y al que usted ha hecho mención, señoría. Déjense de demagogias. Hoy el sector de la construcción se sostiene gracias a la población migrante, a personas que trabajan en la obra, que -como albañiles, como encofradoras, como peones, electricistas, fontaneras, soldadores, operadores de máquina o jefas de obra- trabajan día a día para levantar nuestras casas, las de nuestros hijos y también las casas en las que espero que ellos puedan vivir con sus familias, señorías. (Aplausos). Ellos forman parte de los cimientos de la sociedad española, forman parte de la economía española, son nuestra clase trabajadora y esta ministra les va a defender como personas, como seres humanos y como trabajadores y trabajadoras de la construcción. Porque, exactamente, ¿qué es lo que usted propone, señoría? ¿Que el 20 % de los trabajadores de la construcción o muchas de las personas que seguramente cuidan de sus seres queridos, de sus personas mayores, de sus hijos, no puedan tener las mismas posibilidades que nosotros en acceder a una vivienda? ¿Por qué? ¿Me lo puede explicar? Mire, en este tiempo me he reunido también con muchas entidades sociales con las que comparto la preocupación por dramas parecidos a los que usted señalaba, su interés y sus ganas por solucionar este problema. La última ha sido Cáritas, con la que he tenido ocasión de colaborar en un extenso informe en el que están trabajando, y, precisamente, de lo que me alertan las organizaciones sociales -en este caso también organizaciones católicas- es de que, en estos momentos, quienes más padecen el problema de la vivienda son precisamente las personas migrantes -por las que no he visto tampoco en usted mucha preocupación-. ¿Y con qué objetivo, señoría? ¿Con qué objetivo plantea usted ese problema? Solo y exclusivamente con interés partidista. Migración, jóvenes, vivienda: cóctel perfecto, soluciones sencillas, vamos a ver si rascamos cuatro votos. Pero ese electoralismo puede salirnos muy caro social y democráticamente, señorías.»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.