Ana María del Carmen Redondo GarcíaPSOE
Ministra de Igualdad
«Gracias, presidente. Realmente estamos ante un problema de enorme calado, y es el problema de derechos fundamentales probablemente más importante que tiene planteada la democracia española. Por eso, aunque se han planteado muchos otros asuntos en su intervención, en ese batiburrillo confuso, yo voy a centrarme en lo que realmente importa: la protección de las mujeres, la prevención de las agresiones y el fortalecimiento de la coordinación, los recursos y las políticas públicas que aseguran que España camina hacia la igualdad real entre mujeres y hombres. Desde luego, el machismo es estructural. Lo hemos dicho en muchas ocasiones y reiteramos también aquí que es un machismo transversal, que probablemente es la primera globalización de la historia. Es una cultura de la dominación y la imposición de la que poco a poco nos vamos liberando como sociedad, pero que está inoculada como un virus letal difícil de erradicar. Desde el consenso, el diálogo y la colaboración cívica e institucional, hemos conseguido avanzar hacia una sociedad libre de violencia de género, que aún se nos antoja harto lejana. La democracia española, a partir de la ley integral contra la violencia de género, ha logrado dar visibilidad a esta violencia y situar en la agenda pública un problema de enorme magnitud. Los consensos, los acuerdos esenciales han generado un marco normativo institucional y de importantes recursos capaz de avanzar en esta transformación social trascendente, desde una cultura de la dominación y la imposición hacia una cultura del respeto y la libertad.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.