Ana María del Carmen Redondo GarcíaPSOE
Ministra de Igualdad
«Los puntos violeta son otro instrumento de enorme valor, puesto que implican el compromiso cívico y social, manifestado a través de colegios profesionales, farmacias, sector de ocio, hostelería o paradores, que han querido adherirse a esta primera atención a las víctimas para acompañarlas. Junto con las comunidades autónomas y los centros docentes, seguimos trabajando en educación para la igualdad y solución pacífica de conflictos, conscientes de que la prevención de la violencia es una política de largo plazo. Por eso creo que perdimos la oportunidad histórica en 2013 al impedir que la Educación para la Ciudadanía continuara siendo una asignatura obligatoria que hoy podría estar dando sus frutos. (Aplausos). Por esa misma razón, considero que aprobar la ley de protección de los menores frente a la pornografía en Internet es una necesidad imperiosa. Todos los estudios confirman que el acceso temprano y normalizado a la pornografía expone a los menores a contenidos inadecuados que distorsionan su visión del consentimiento de la afectividad y de las relaciones sexuales. Un 80 % de los menores, sobre todo chicos, consume pornografía a diario; alrededor del 30 % desarrolla algún grado de adicción, y en el 90 % de los casos el primer contacto con la pornografía en Internet se produce de forma involuntaria. Este consumo, especialmente de contenidos violentos o degradantes, contribuye a reproducir desigualdades y cosifica el cuerpo de las mujeres, ayudando a normalizar la violencia de género. También las juezas y jueces deben reforzar su formación en perspectiva de género. Es otro mandato del Pacto de Estado que estamos trabajando con el Consejo General del Poder Judicial, leal colaborador en este avance. Por último, también hemos querido insistir en campañas de concienciación, esas de las que usted se mofa, porque estamos seguros de que romper los estereotipos y liberar de prejuicios y actitudes tóxicas a nuestros compañeros y aliados en esta transformación social es imprescindible.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.