Manuel Lago PeñasSumar
Diputado
«Señor Grande-Marlaska, abordar el problema de los incendios exclusivamente desde la perspectiva de la protección civil es una limitación, yo diría que casi un error. Aún más, enfocar el debate sobre los medios disponibles para su extinción es confundir las prioridades. El objetivo fundamental debe ser la prevención, esto es, minimizar en lo posible el riesgo de que se produzcan los macroincendios. Esto significa actuar sobre el medio rural, sobre las masas forestales, sobre la ordenación del monte, sobre el control de la biomasa, sobre las franjas de gestión secundaria para evitar que el fuego llegue a las casas. (Aplausos). Claro que hay que hablar sobre los servicios de extinción, sobre los medios disponibles, sobre las condiciones laborales de los bomberos o sobre las responsabilidades de las comunidades autónomas, pero, si no se analiza de forma integral la problemática del fuego, es como si quisiéramos abordar el problema de la salud desde los servicios de urgencia en vez de desde la atención primaria. En las últimas décadas, la gestión del medio rural -lo voy a decir- ha sido un completo fracaso, incluida, obviamente, la gestión forestal. Y aquí quiero detenerme un momento, señorías. La gestión no es un asunto técnico menor; es la palanca fundamental para combatir la crisis climática. Una buena gestión salva vidas, protege ecosistemas y fortalece el mundo rural. El Partido Popular se ha instalado en el negacionismo climático, y eso se refleja en su forma de gobernar. Lo vimos en la crisis de la dana en Valencia, con el señor Mazón, y lo vemos hoy en la desatención de los incendios.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.