Teresa JordàERC
Diputada
«Miren, llevamos un verano extremadamente caluroso, con olas de calor que duran semanas. Yo no soy experta, pero los expertos nos lo cuentan: en los años sesenta y setenta del siglo pasado estas olas de calor eran tan calurosas como escasas. Teníamos menos, muchas menos; en los años noventa, más, pero no duraban tanto. Hoy en día son muchas, pero no solo son muchas -esto significa más de las que teníamos-, sino que las que tenemos son infinitamente más largas, y esto, señor ministro, ha venido para quedarse. ¿Y saben quiénes sufren este problema? ¿Quiénes sufren esta realidad de los efectos del cambio climático? Se lo digo yo: los bosques -tenemos muchos bosques- y también la ciudadanía, y ciudadanos, aunque no se lo parezca, también tenemos muchos. Esto es un impacto directo del cambio climático, aunque muchos de los presentes -bueno, ahora no, porque es la hora de comer- se empeñen en que no es verdad, en negarlo. Esta realidad se suma al hecho de que el Estado español es un país muy cargado de vegetación, con mucha energía para quemar, y vegetación seca, igual a energía para quemar, igual a combustible e igual a un auténtico polvorín. Sin un paisaje preparado para frenar el fuego, estos episodios de cambio climático, que son incendios de sexta generación, no se podrán apagar por más bomberos que tengamos, por mejor preparados que estén.»
Fragmento 14 de 20 de esta intervención.