Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Señorías del Grupo Popular, ustedes introducen una enmienda que es una exención repetida, y doblan incentivos fiscales que ya existen. Resultado: privilegios en bucle para unos pocos y la mayoría pagando la ronda. Eso no es política fiscal, es dos por uno para los lobbies. Nos hablan de descarbonización con un plan nacional cuando ya existe una estrategia de descarbonización en marcha perfectamente diseñada y en ejecución, y le adelanto que, en busca del entendimiento, que siempre estamos en ello, no será un problema. La última enmienda del Grupo Popular parece un gran descubrimiento, pero no lo es. Proponen que consells, cabildos, Ceuta y Melilla sean escuchados por AENA en la elaboración del DORA. Les digo una cosa, señorías, eso en parte ya pasa. AENA consulta a los ayuntamientos y a los Gobiernos autónomos. Si ahora quieren sumar a consells y cabildos, no haremos de eso tampoco un problema, porque la diferencia es que nosotros sí creemos en un Estado federal con decisiones cercanas a la ciudadanía, pero siempre, siempre, protegiendo el interés general. Por eso votaremos a favor. Pero en el fondo esta enmienda es inocua. Aquí me quiero detener un momento, porque es la misma canción que siempre cantan los dirigentes populares en los karaokes. El Partido Popular allí donde gobierna, que no son pocos lugares, siempre hace la misma política: utilizar las competencias autonómicas y municipales para favorecer a los amigos y a los amigos de sus amigos, a los ultrarricos, bajando los impuestos para que los que más tienen paguen menos que los trabajadores y, a cambio, recortan en sanidad, enseñanza, protección forestal, servicios sociales y ayuda al desarrollo; en fin, todo aquello que es salario social de la gente corriente. Cuando la gente protesta por la pérdida de derechos, ellos se lavan las manos y señalan al Gobierno de la coalición de izquierdas: responsabilidad cero. Todos estaremos de acuerdo en que, si algún día tienen la competencia exclusiva de los aeropuertos, ya podemos prepararnos. Lo han padecido este último año con su política del Ventorro, con la incomparecencia durante los primeros cuatro días del presidente Mañueco en el CECOPI de Castilla y León, toda una carta de presentación de su incapacidad e irresponsabilidad. Ellos no gobiernan para esas pequeñeces, gobiernan para sus amigos y los amigos de sus amigos; para el resto, como mucho, fiesta y cañas.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.