Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Me viene a la memoria lo que se hizo en Baleares -a mi entender un error-: el Gobierno de izquierdas delegó las competencias de los inspectores de turismo y la capacidad sancionadora a consells y ayuntamientos para luchar contra el turismo de excesos. Las primeras semanas fue bien, ¿recuerdan? Se abrieron expedientes y parecía que la cosa funcionaba. Pero, ay, los del Partido Popular y VOX ganaron las elecciones y ya jamás se supo de la multa de excesos. El turismo de borrachera ha desaparecido, al menos para los medios -no criticaremos a los nuestros-, y de expedientes sancionadores no se ha vuelto a hablar. Esa es la gran baza de la derecha: que siempre va bien acompañada mediáticamente. Cuando hay un problema, la responsabilidad es de otro; cuando ese problema ya no le da réditos electorales, desaparece de la opinión publicada. Este proyecto de ley sobre navegación y seguridad aérea es, en esencia, una norma técnica. Hoy el Partido Popular, utilizando su mayoría absoluta en el Senado, lo quería secuestrar, utilizándolo como un caballo de Troya para colar por la puerta de atrás medidas que fueron rechazadas en el Congreso. Gobernar, señorías, es construir, es consensuar, es respetar las reglas de juego y el marco constitucional. En el fondo, todos lo sabemos; ustedes saben que estas enmiendas las presentan no con la genuina intención de que se aprueben y se ejecuten, sino para tener un buen titular con el que golpear al Gobierno. Están jugando de forma cínica con la seguridad aérea, con las necesidades reales de los ciudadanos de las islas y de las ciudades autónomas, utilizando su legítima necesidad de conectividad como moneda de cambio para un combate político cortoplacista. Eso, señorías, es lo más grave de todo. Devolvamos este proyecto de ley al Congreso como salió, como una herramienta útil para el país. Hagamos, por cierto, lo correcto. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.