Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Y vuelve después de su curioso periplo por el Senado; periplo curioso, digo, en el que el Partido Popular, que en la Cámara Baja discrepó tanto del proyecto de ley del Gobierno como para abstenerse de apoyarlo, se contentó en la Cámara Alta, en la que su palabra es ley, con presentar apenas media docenita de enmiendas, mayormente de detalle, y en el que el Gobierno, al que tanto y tan a menudo se le llena la boca hablando de diálogo, ha optado por la táctica marrullera de vetar la tramitación de aquellas enmiendas que fueran a obligarle a rascarse el bolsillo. Me refiero naturalmente a la disposición, a la que ha hecho alusión reiteradamente el diputado que me ha precedido en el uso de la palabra, por la que se prevé la aprobación de un crédito extraordinario para ampliar las partidas destinadas a sufragar el coste de los vuelos a la Península de los ciudadanos residentes en Canarias, las Islas Baleares, Ceuta y Melilla, y respecto de la que la Asociación de Líneas Aéreas aduce impagos por valor de 810 millones de euros. Si el dinero tuviera por destino, qué sé yo, crear una docena de nuevos observatorios, multiplicar el número de sus chiringuitos o engrasar alguno de sus muchos entramados clientelares, estoy seguro de que ninguno de los senadores del Partido Socialista habría hablado de dinamitar la estabilidad presupuestaria ni se hubiera argumentado que el dinero público no aparece por arte de magia ni se habría quejado de que la medida obligaba a recortar otras partidas o a aumentar el endeudamiento. ¡Oh, qué preocupación para el Partido Socialista, aumentar el endeudamiento! Pero como se trataba de ayudar a la vertebración de España, como se trataba de avanzar en la igualdad entre los españoles peninsulares, insulares y africanos, el Gobierno metió no ya la tijera, sino la guillotina. Ya veremos si a la vuelta de la esquina no son las compañías aéreas afectadas, hartas de su morosidad, las que deciden cortar por lo sano y nos obligan a constatar que no todos los españoles viajan en Falcon.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.