Diputado
«Y, además, señorías, está la incapacidad manifiesta de nuestro sistema sanitario: dieciocho sistemas de salud fragmentados, dieciocho murallas burocráticas, dieciocho desigualdades entre españoles. Un país dividido en compartimentos estancos nunca podrá dar atención digna. Lo que España necesita no son dieciocho sistemas sanitarios, sino uno solo para todos los españoles, pero que funcione. (Aplausos). Y permítanme recordar algo que algunos quieren borrar. España sufrió durante décadas el azote del terrorismo de ETA, con miles de víctimas directas e indirectas. De verdad, ¿creen ustedes que podemos hablar de salud mental en España sin recordar ese dolor, esa cicatriz que aún late en el corazón de tantos compatriotas? Señorías, no es casualidad que un país gobernado por quienes promueven la cultura de la muerte, por quienes niegan la trascendencia de la vida tenga un problema creciente de salud mental, porque, cuando se niega la vida, se mata también la esperanza. (Aplausos). Hoy les digo que la salud mental de España no se salvará con panfletos ideológicos ni con perspectivas de género. No se salvará con eslóganes y no se salvará con ideología. Se salvará con la verdad, se salvará con la familia, con el trabajo, con vivienda, con un sistema sanitario unido y eficaz. Se salvará con una nación que vuelva a creer en sí misma y cuide de sus hijos.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.