Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Se nos presentó un plan de vivienda de 6666 millones de euros durante cinco años. Bien, pero, a pesar de ese número bíblico, no se va a producir ningún tipo de milagro, porque el Estado aportaría un 0,05 del PIB, veinte veces menos del 1 % que nosotros y nosotras venimos exigiendo, y porque no queda claro ni con qué recursos ni con qué fiscalidad se va a facilitar la ejecución del plan. Se nos habla de ayudas al pago del alquiler, pero, ya sabemos, en zonas donde los precios no estén topados será un bizum directo al bolsillo de los caseros y se encarecerán todavía más los alquileres. Este es el problema, que son millones las vecinas y los vecinos y las familias trabajadoras que esperaban medidas más decididas, que se anuncie una moratoria de tres años en los alquileres existentes y el compromiso de avanzar en los alquileres indefinidos; que se acelere la regulación de alquileres de temporada y de habitaciones para evitar subidas de precios abusivos; que se prohíban las compras de viviendas en zonas tensionadas por empresas o si no se va a vivir en ellas; que se construya más parque público sí, pero, sobre todo, con empresas públicas y con colaboraciones prioritarias con el tercer sector, las cooperativas y con privados con ánimo de lucro limitado. (Aplausos). ¿Por qué no hay nada de eso? Porque al menos en este plan, señorías, falta sentido de la urgencia, falta audacia para enfrentar a los grandes especuladores, a los Gobseck de nuestro tiempo.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.