Diputado
«Gracias. Señorías de Podemos, empiezo por ustedes, por la parte más difícil para mí. Yo les respeto enormemente, mucho. Su gente es mi gente. Yo siempre me acordaré de aquel teatro de Madrid -hace ya un año y pico- al que tuve la suerte de ser invitado y donde fui aplaudido por su gente en un momento muy difícil para mí. Su gente es mi gente. Creo que sus líderes son de lo mejor, si no los mejores, de nuestra generación. Yo siempre les entiendo, pero hoy no les entiendo -luego hablaré de sus señorías de Junts-. No les entiendo. Nosotros hoy no estamos defendiendo una ley o unas competencias de Junts. Hoy aquí estamos defendiendo algunos de nosotros y nosotras, gustándonos muy poco la deriva que está teniendo y está cogiendo esta gente, unas competencias, unas leyes para Cataluña, y es bastante kafkiano decir que no valen porque las presentan ellos y ellas -por cierto, también están firmadas por el PSOE, y entiendo que no están llamando racista al PSOE, ¿no?-. No llegamos a entender muy bien -bueno, sí lo entendemos- por qué no valen, cuando todo el mundo sabe que van a ser gestionadas por un tal Illa, al que no creo que también estén llamando racista. A nadie se le escapa por qué la derecha catalana está pidiendo hoy esto, pero es que -repito- que no son unas competencias para la derecha catalana, por suerte, son unas competencias para una nación, para Cataluña. Y el camino que emprenden hoy es terriblemente peligroso y preocupante. Votemos solamente aquí las competencias para las comunidades autónomas gobernadas por quien nos guste. Pero, claro, nos gusta muy poca gente. Por tanto, que se queden en Madrid. ¡Ay, no!, que gobierna Ayuso. Pues nada, para Europa. ¡Ay, no!, Von der Leyen no nos gusta. Pues nada. Es bastante absurdo.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.