Lander Martínez HierroSumar
Diputado
«Hemen, gaur eztabaidatzen duguna Herri-eredua da. Goitik beherako autoritarismo uniformea ala erakunde sendo eta hurbilaz antolatzen den demokrazia. Lehenak, autoritarismoak, kontrola agintzen du eta paralisia, bazterketa, arbitrariotasuna eta desadostasunaren kriminalizazioa ekartzen du. Bigarrenak, demokraziak, erantzukizuna eskatzen du, bai, baina gobernua, egonkortasuna, aurrerapena eta ongizatea eskaintzen ditu ere. Porque lo que hoy debatimos aquí es un modelo de Estado, una democracia. El autoritarismo impone el control con arbitrariedad, y lo segundo, sin embargo, la democracia, exige responsabilidad, sí; ofrece Gobierno y ofrece bienestar. Como decía, la discusión aquí es el modelo de país: autoritarismo que uniforma desde arriba o democracia que se organiza con instituciones fuertes y cercanas. Lo primero, el autoritarismo, promete control y entrega parálisis, exclusión, arbitrariedad y criminalización del disenso. Lo segundo, la democracia, el proyecto plural y democrático, exige mucha responsabilidad política, pero ofrece gobierno, estabilidad, progreso y bienestar. Reconocer hace gobernable lo diverso; darnos normas evita choques estériles y acelera las decisiones necesarias; proteger reduce el ruido y sostiene la confianza, y de eso trata este debate: de elegir democracia adulta y consolidada frente a la tentación de un poder que manda más y entiende mucho menos. Fuera de esta Cámara se nos pide serenidad y, sobre todo, se nos piden certezas, y la certeza es esta: un país diverso y plurinacional, que se gobierna con reglas previsibles y acuerdos verificables. La serenidad también es bajar el volumen, subir el nivel y exigir a cada Administración su parte. Cuando se decide cerca y se rinden cuentas, la política recupera credibilidad, pero cuando se impone una plantilla desde arriba, fracasa el país y prospera el agravio.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.