Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Nadie, absolutamente nadie en este mundo debería en este momento estar esperando en una cola para recibir ayuda humanitaria, pero mucho menos ser disparado con total impunidad mientras se encuentra en esa cola. Israel ha reescrito para siempre el significado de la palabra inhumano, y eso nos obliga a nosotros también a reescribir la palabra humanidad sobre unos nuevos cimentos y sobre la defensa esencial de la dignidad humana. El presidente del Gobierno anunció hace una semana -como digo, después de casi dos años, veintitrés meses, de genocidio- un embargo de armas a Israel. Un embargo sospechoso, señora ministra, porque, según sus propias palabras, vendría a consolidar jurídicamente el embargo que ya se aplicaba. Desde luego, si fuese a consolidar la nada, eso exactamente es lo que pensaría hacer ahora mismo el Gobierno: la nada. Consolidar la nada ahora es la nada. El presidente reconocía también con esta declaración que lleva meses mintiéndole a la ciudadanía y que periodistas decentes como Olga Rodríguez u organizaciones como el Centre Delàs, que llevan muchísimo tiempo explicándolo, tenían razón, y es que España ha tenido durante todo este tiempo con Israel las relaciones armamentísticas más abundantes de nuestra historia. Este Gobierno no ha estado en el lado correcto de la historia, porque, además, llegan veintitrés meses tarde, casi dos años. Además, son muchas las sombras que cubren los anuncios del presidente, porque el real decreto ley que se iba a aprobar resulta que tardó varias semanas. ¿Por qué pudiendo aprobarlo en el Consejo de Ministros deciden ustedes llevarlo al Congreso, exponiéndose a que lo tumbe Junts, por ejemplo? ¿Por qué dejan fuera también el tránsito de armas por las bases de Rota y de Morón? ¿Y cómo sabemos que no van a seguir haciendo la vista gorda con el tránsito de armas por los puertos españoles? ¿Van a inspeccionar ustedes, van a retener las cargas de armas? Porque les recuerdo que ayer mismo vivimos en el puerto de Valencia cómo se hacía una de las primeras escalas de un barco de la muerte. Por tanto, este embargo del que ustedes hablan es un embargo fake.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.