Joaquín Robles LópezVox
Diputado
«Un delirio identitario pegadizo aparece ahora por Asturias con una izquierda extravagante que defiende la cooficialidad de un bable normalizado, académico, al que llaman asturiano y que no habla absolutamente nadie, que pulveriza la diversidad de los bables realmente existentes, como en su día se acabó con la diversidad de los diferentes dialectos del País Vasco y Navarra (aplausos), unificados en 1968 en su euskera batúa, culminando un proceso que se inició en 1963 nada menos. Este proceso tuvo por actores principales al PNV, a la ETA y, también, a alguna sotana de esas que luego no querían dar el pésame a los asesinados por la ETA. (Aplausos). A este delirio también se apuntan el extremeño y el dialecto aragonés del señor Pueyo, que tiene una depresión el pobre porque, según él, se le impidió expresarse en los años noventa en la fabla aragonesa. Como humorista no tiene precio y como pergeñador de falacias ad hominem tampoco, porque resulta que, si tienes tres casas, no puedes hablar de vivienda. ¡Vaya hombre!, pues él no puede hablar, por tanto, de los pobres, porque gana cinco mil y pico euros todos los meses. (Aplausos). También, los pancatalanistas de Compromís pretenden arruinar la lengua valenciana -no me mueva usted los bracitos, hombre-, más antigua que el catalán, y la anegan en este.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.