Pilar Alegría ContinentePSOE
Ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte
«Señor Robles, también les diría que, si se quieren preocupar por ese peligro del español, quizá no deberían hacerlo tanto aquí, a lo mejor lo podrían hacer en Estados Unidos. Lo digo porque allí, importantes colectivos, especialmente la población latina, están trasladando miedo a poder hablar español en sus centros de trabajo, en el mercado, por la calle y, curiosamente, frente a esta cuestión ustedes no dicen nada. Es decir, allá donde la lengua española sí necesita apoyo, sus referentes políticos la ningunean, pero ustedes evidentemente callan para no molestar a quienes consideran su modelo a seguir. (Aplausos). Aquí, en España, desde Cádiz a Barcelona o desde Murcia a A Coruña, el español está presente, lo hablan todos los ciudadanos cada día en las universidades, en los centros educativos, en sus centros de trabajo; incluso, hasta esos migrantes que ustedes tanto desprecian están también fortaleciendo nuestra lengua. Vayamos al ámbito educativo, del que usted también ha hablado. Claro que el Gobierno de España garantiza la enseñanza del español, faltaría más. Si lo reconoce así el propio artículo 3 de la Constitución española, si lo establece con una claridad meridiana: el castellano es la lengua oficial del Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Y el propio título VIII protege también, lógicamente, la diversidad y la pluralidad de España; por cierto, una riqueza que ustedes no soportan. Ese mismo artículo 3 dice: las lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas comunidades autónomas.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.