Nahuel González LópezSumar
Diputado
«Buenas tardes, señorías. Como siempre en cada debate, y antes de empezar con esta importantísima ley que también va de lucha, me gustaría empezar recordando al pueblo palestino, y abrazando y saludando a toda la gente de la Flotilla de la Libertad que ha puesto su cuerpo, su cara y su vida por la solidaridad (aplausos), frente a algunos cuñados que desde los sofás intentan burlarse. Nosotros no vamos a parar hasta detener el genocidio, un genocidio que empezó mucho antes del 7 de octubre de hace dos años. Una diferencia: nosotros condenamos la muerte de todo inocente, de todo, de aquel que falleció hace dos años, pero también de aquellos que ahora mismo están muriendo bajo las bombas y que estas bancadas de aquí (señala hacia los escaños de la parte derecha del hemiciclo) siguen sin condenar con auténtica vergüenza. Lo vamos a decir en cada Pleno y cada día. Hoy empezamos el debate de una ILP que significa mucho para nosotros y para nosotras porque hoy este Congreso debate algo que es mucho más profundo que una iniciativa legislativa. Hoy se debate si en este país se sigue protegiendo la tortura como patrimonio o si de una vez por todas decidimos ponernos del lado de la empatía, del progreso y de la cultura viva. Esta iniciativa legislativa popular #NoEsMiCultura, llega aquí con más de 600 000 firmas recogidas por la ciudadanía. No por los lobbies, no por los despachos, no por grandes intereses, sino por gente común: voluntarios, estudiantes, trabajadoras... Personas que dedicaron meses a defender algo tan básico como que matar animales por diversión no puede ser nuestra cultura. (Aplausos). Esta ILP es un ejercicio de democracia en estado puro porque cuando un pueblo se organiza para cambiar una ley injusta, este Congreso, este hemiciclo tiene la obligación de escuchar. Por eso, hoy más que debatir sobre tauromaquia, debatimos sobre qué entendemos como cultura y por país.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.