Etna Estrems FayosERC
Diputada
«Moltes gràcies. Gracias, presidenta. Es una evidencia que el mercado de la vivienda está descontrolado, y lo vemos cada día en nuestras ciudades y en nuestros pueblos: familias que no pueden pagar el alquiler, jóvenes que no pueden emanciparse, vecinos expulsados de sus barrios... La vivienda se ha convertido en el principal problema de muchos hogares, la emergencia social más importante, diría yo, de nuestra sociedad, y el Congreso tiene la obligación de afrontarla con regulación y no con debates estériles que llenan horas y horas de diarios de sesiones y que al final no sirven para cambiar la vida de la gente. La única manera de afrontar el problema es actuar desde todos los lados que influyen, no hay una solución única, milagrosa. Hace falta actuación pública, impuestos, regulación y valentía para intervenir el mercado. La proposición de ley que hoy presenta Bildu es una rama más de este árbol, la regulación de la publicidad de los pisos turísticos ilegales. Pero seamos claros. Hoy en el Estado español cualquiera puede poner un anuncio en una gran plataforma digital y ofrecer un piso como alojamiento turístico sin que nadie le pida una licencia, sin tener que acreditar nada, y eso genera un doble problema. En primer lugar, destruye el mercado de la vivienda habitual. Cada piso que pasa al mercado turístico es un piso menos para una familia. La reducción de ofertas hace subir los precios, genera tensión y convierte a los barrios en parques temáticos, como se hace evidente desde hace años en ciudades como Barcelona, con más de diez mil pisos turísticos -incluso a Collboni le ha costado mucho moverse en esta dirección, le ha costado mucho no renovar licencias a partir de 2028-. En segundo lugar, también perjudica a quienes cumplen -lo decía el compañero de Bildu-, porque hay gente que tiene una licencia turística y se atiene a las normas, pero las grandes plataformas digitales de manera indiscriminada anuncian pisos sin preguntar nada, cosa que al final termina generando una competencia desleal y fraude.»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.