Marta MadrenasJunts
Diputada
«Por último, no podemos dejar de denunciar la doble vara de medir con la que a menudo actúa el Estado español. No se puede erigir en ejemplo moral, mientras mantiene relaciones comerciales y también armamentísticas con Turquía, que reprime al pueblo turco; con Marruecos, que aplasta al pueblo saharaui; con los que han expulsado a la población armenia del Alto Karabaj. Mientras se mantienen vínculos con China, ignorando la presión sistemática contra los uigures. Recordemos que más de un millón de uigures han estado internados en 'campos de reeducación' -entre comillas-, sometidos a trabajos forzados y torturas. Recordemos la persecución, por ejemplo, de la disidencia en Hong Kong, donde la ley de seguridad nacional ha servido para meter en la cárcel a periodistas, disidentes y jóvenes, y para silenciar absolutamente la libertad de expresión. Mientras tanto, el Gobierno español habla de reforzar el diálogo estratégico con Pekín multiplicando las misiones comerciales. Esta incoherencia deslegitima el discurso de algunos y los despoja de moralidad para poder hacer estas cosas. ¿No dudan ni por un momento si es el momento adecuado para aprobar este decreto? ¿No creen que quizás sea el momento de dar margen a la paz...?»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.