Ricardo Chamorro DelmoVox
Diputado
«Señor ministro, los agricultores nos piden medidas concretas: que España vote en contra de este atajo legal; que se cumpla la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, del que hablaba usted en la anterior interpelación; que se establezcan salvaguardias y contingentes que protejan nuestras campañas y nuestras producciones; que existan controles aduaneros reales en puertos y fronteras para que no entren productos disfrazados de lo que no son; y que ningún acuerdo vuelva a firmarse sin un estudio de impacto que mida lo que supone en el empleo, en los precios y en el tejido productivo español y europeo. No lo pide VOX, lo pide el campo español. Pregunte a todos los agricultores, incluso a las organizaciones agrarias, que deberían hablar más alto todavía. El campo español mantiene viva a la nación y por eso debemos tenerle muy en cuenta. A esta injusticia se suman otros problemas estructurales muy importantes, como la edad media de nuestros agricultores, que es de 62 años. No hay un relevo generacional. Estamos viendo que las nuevas generaciones no se están ocupando de esas explotaciones. Se está despoblando nuestra España rural, precisamente porque no hay rentabilidad en las explotaciones agrarias y en ese medio económico, que es fundamental en nuestra España rural. Las ayudas de la PAC se reducen un 22 % -pasando de 386 000 millones a 300 000 millones- gracias a Von der Leyen, del Partido Popular, al comisario de Agricultura del Partido Popular y a Teresa Ribera, del Partido Socialista, que es la vicepresidenta de la Comisión. En resumen, gracias a ese acuerdo de socialistas y populares. Mientras tanto, España importa 70 millones de kilos de arroz asiático y 47 000 toneladas de tomate marroquí en apenas seis meses y la sandía marroquí ha disparado su valor más del 127 %. (Aplausos). Y por si no bastara esto, se anuncia el acuerdo Unión Europea-Mercosur, que han impulsado socialistas y populares, que traerá carne, azúcar, miel y cítricos producidos con estándares ridículos frente a los que aquí soporta nuestro campo, nuestros agricultores. Señor ministro, cada vez que ustedes aplauden en Bruselas, lo que hacen es clavar un clavo en el ataúd de la agricultura española. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.