Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Por tanto, hoy aquí pido disculpas al movimiento ecologista. No está hablando nadie en clave de contenido de esta ley, donde hay acuerdo. Hoy aquí la gente está haciendo estrategia corta (aplausos), y es una falta de respeto al trabajo de horas y horas de muchísima gente. Quiero dar las gracias a Inés, a Néstor y a Mikel, con los que hemos coordinado las enmiendas, también a Nacho, a Cristina y a César, así como a Héctor y a Carina. Si era posible con la puerta cerrada, ¿por qué no es posible con la puerta abierta? Y si no es posible con la puerta abierta, alguien tendrá que explicar por qué están a punto de dejar caer una ley que cuando vino aquí era muy mejorable, y sigue siéndolo. Había dos cuestiones para nosotros que eran inasumibles porque eran retrocesos legislativos. En primer lugar, que intentaseis colar el gas licuado como una energía verde; bien, no está en el texto. En segundo lugar, que intentarais liberalizar el sector del autobús poniendo en riesgo, sobre todo, a la población más dispersa, la de Aragón o Galicia; tampoco está en el texto. A partir de aquí, ¿la ley mejora? La ley mejora. ¿Cómo mejora? Ambición climática. La ley vino descafeinada y hemos conseguido que haya compromisos climáticos concretos no solo para 2030, porque para 2050 el sector del transporte y la movilidad será neutro climáticamente. ¿Alguien puede estar en contra de esto en la izquierda verde? No.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.